Napoleón tenía miedo a los gatos: el conquistador vencido por un gatito
Mandó en el campo de Waterloo, pero temía la mirada silenciosa de un gato.

Un detalle pequeño pero revelador sobre el emperador francés Napoleón Bonaparte, el genio militar que lideró ejércitos por toda Europa: temía a los gatos. El miedo está bien documentado por sus ayudas de cámara y por muchos contemporáneos. Siempre que un gato aparecía de pronto desde una sombra, bufaba, o simplemente lo miraba fijamente con sus ojos redondos, se inquietaba, a veces hasta quedarse rígido. Los historiadores especulan que podría deberse a un susto infantil. Cuando Napoleón se casó con Josefina en 1803, su hija Hortense llevó a la casa un gato persa llamado Moustache. La relación de Napoleón con el gato fue desigual: se ponía nervioso cuando el gato estaba presente y lo echaba de menos cuando no estaba. Tal vez el refrán debería ser 'invencible en batalla, pero no frente a un gato'.
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